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Los Colores De Los Cuatro Estandartes Y Su Influencia En Las Chakras

INTRODUCCIÓN

La Masonería enseña que el hombre es un ser compuesto, que consiste de lo material, lo psíquico y lo espiritual. Que lo material es el cuerpo físico, lo psíquico la mente, y lo espiritual esa chispa divina que lo convierte a la imagen y semejanza de su Creador. (Explicado más ampliamente en teorema N° 47 de Euclides), que demuestra geométricamente éste hecho del ser, y además prueba que el hombre es predominantemente espiritual. La línea horizontal simboliza lo material; la perpendicular es emblemática de lo psíquico; la hipotenusa lo espiritual. Independientemente de la longitud proporcionada de la horizontal o de la perpendicular, «el cuadrado de la hipotenusa es siempre la suma de los cuadrados de los otros dos, y el total de los ángulos de sus uniones es una constante de ciento ochenta grados».

Así queda según dicen demostrada la preponderancia de lo espiritual sobre lo material y lo psíquico. Pues señalan que ahí se encuentra el SECRETO PRINCIPAL de la Masonería del Arco Real, o en éste sentido, DE TODA LA MASONERÍA. El hecho supremo que concierne al ser humano. Que lo físico y lo mental no son más que fases pasajeras de su evolución hacia la perfección. ¡Que básica e intrínsecamente él POR NECESIDAD, y si realmente es a la imagen y semejanza de su Creador, es de hecho ESENCIALMENTE UN SER ESPIRITUAL!

Resulta muy difícil comprimir toda la enseñanza que brinda el Arco Real, se centra principalmente en la simbología de los cuatro estandartes que desencadenan en las doce tribus y toda su simbología, que trata de explicar todo ese amplio concepto del mundo material y espiritual. Y coincidentemente talvez en un paralelismo simultaneo de coincidencias expresadas de diferentes maneras en la multiplicidad de culturas, religiones, filosofías, etc., pues si son apreciadas y vistas desde un espectro mayor de la tolerancia, todas y cada una tienen algo que enseñar, aprender y estudiar, pero considero muy particularmente que en todo existe historias si vale el termino incompletas en sus narrativas debido al amplio espectro semiótico y semántico.

Pero concentrémonos en este particular tema el de los estandartes del Real Arco, desde la mirada occidental en relación a la chakras que son visiones orientales del pensar, sentir, etc., están también implícitas en la masonería, en pocas palabras, todos los saberes tienen mucho en común, pero expresado de diferente manera. Y a veces es difícil poder analizar sin tener que entrar en comparaciones peligrosas que a veces desvirtúan o distraen la idea inicial, pero apelo a vuestra tolerancia si esto sucediera.

Y que de gran manera nos ayudaría a entender el significado de los nombres de éstos lugares o las alegorías geográficas que simplemente nos dan cuenta que el candidato realmente está viajando de un lugar de maldad y materialismo, de un estado de caos y de confusión, a un lugar de la «totalidad del ser» y éste sólo puede ser un estado espiritual. Donde A través de todos los grados masónicos se encuentran los números «cuatro» y «tres», más frecuentemente simbolizados por la escuadra y el triángulo, o el compás que deriva del triángulo. Estos son dos de los más antiguos símbolos conocidos por la humanidad y son signos estrictamente astrológicos y según dicen sin el conocimiento también de la astrología es imposible LITERALMENTE entender completamente la simbología del grado del Arco Real, porque está repleta de referencias astrológicas. equiparados a las siete artes y ciencias liberales y de la necesidad de ser versados en todas las ciencias, si esperamos entender las verdades profundas que nos enseña la filosofía masónica y este último, la astrología podría estar en el origen de ese vínculo universal de conocimiento astronómico tanto en los Egipcios, Hindúes, Caldeos y otros. Volviendo a la filosofía oculta descubrimos la contestación que se encuentra en la enseñanza antigua de la cosmogonía y de la antropogénesis.

Como los antiguos enseñaban la analogía y resumieron su doctrina en el axioma «tal como arriba, así abajo»,

DESARROLLO

El hombre, decían ellos, tiene siete vehículos o cuerpos. Cuatro de estos cuerpos son – materiales y tres son espirituales. Ellos hablaron de «aspereza» y «finura», no en el sentido como nosotros nos referiríamos a texturas sino más bien a niveles de vibración.

El cuerpo más áspero del hombre (el más bajo nivel de vibración) es su cuerpo denso (físico). Ascendiendo en la escala el próximo es el cuerpo vital o etéreo y el próximo es el cuerpo del deseo o emocional. El cuarto de los cuerpos materiales es el cuerpo mental, haciéndose notar que éste es clasificado como un CUERPO MATERIAL, es un nexo entre los otros cuerpos materiales y los cuerpos espirituales. Es el espejo que refleja el mundo exterior y que permite al ego transmitir sus órdenes a los tres cuerpos inferiores en la escala. De los tres cuerpos espirituales el inferior es el espíritu humano, luego es el espíritu de vida y el más elevado es el Espíritu Divino.

  • La Biblia se refiere al hombre como compuesto de cuerpo, alma y espíritu.
  • La cristiandad ortodoxa ignora esta triple composición y utiliza el alma y el espíritu como sinónimos que harían del hombre un ser doble, que consiste de cuerpo y alma o espíritu.

Para el masón cristiano esto ha demostrado ser un perjuicio para sus estudios, debido a que muchas veces no poseemos la necesaria preparación de la interpretación bíblica. Sin embargo, la explicación bíblica de la constitución del hombre no tiene por qué ser considerada contradictoria al concepto del hombre séptuplo de los antiguos, concepción también muy ligada a la visión hinduista de las chackras.

  • La Biblia agrupa los tres cuerpos materiales inferiores como «cuerpo». Siendo diferente en composición y en actividad el más elevado cuerpo material, el cuerpo mental, se agrupa separadamente y se denomina «alma». Luego, los tres cuerpos espirituales son colectivamente denominados «espíritu». No hay nada filosóficamente incorrecto en éstos agrupamientos, ni tampoco contradicen de ningún modo las enseñanzas antiguas.

Se ha dicho que para la iniciación en los Misterios Menores del Egipto el candidato pasaba por la prueba de los cuatro elementos, esto es, las pruebas del agua, aire, tierra y fuego. Se afirmaba que ningún hombre podía alcanzar la perfección, si no había atravesado los cuatro elementos, al igual que la masonería. Esto alude a su «paso» desde sus cuatro cuerpos materiales, penetrando al estado espiritual.

El C. del Santo Real Arco realiza su adelanto en la ceremonia de exaltación a través de los cuatro cuerpos, simbolizado por el progreso a través de los cuatro velos quien en el discurso simbólico del Segundo Principal Haggeo nos enseña Las Cuatro Banderas Principales del Capítulo que representan los estandartes de las cuatro divisiones del ejército de Israel, donde el color de velo, el emblema del estandarte, la descripción de las características de las tribus de Israel a la cual pertenece el Estandarte, fue dada por Jacobo en su lecho de muerte.

Estos símbolos son de origen astrológico, porque son los cuatro signos fijos del zodíaco.

Referencias precisas a los cuatro signos fijos se encuentran en Ezequiel 1:10. «En lo que se refiere al

parecido de sus rostros, los cuatro tenían rostro de hombre, y rostro de león a la derecha, y los cuatro tenían rostro de buey, a la izquierda; y los cuatro también tenían rostro de águila». También en Revelación (Apocalipsis) 4:6-7: «y ante el trono había un mar de vidrio como cristal. Y en medio del trono, y alrededor del trono, había cuatro bestias llenas de ojos por delante y por detrás. Y la primera bestia era como un león, y la segunda bestia como un novillo (traducción cuestionable) y la tercera bestia tenía el semblante de un hombre, y la cuarta bestia era como un águila volando».

RELIGIONES, FILOSOFIAS, CULTURAS al igual que masonería tuvo VISIONES.

Ya que los signos astrlógicos son Toro, León, Hombre y Escorpión, algunos pueden cuestionar la afirmación de que las referencias bíblicas se hubiesen propuesto para los signos fijos, ya que la Biblia habla de un buey, de un león, de un hombre y de un águila.

Pero esto tiene una explicación coincidente. La referencia a Leo y Acuarius es incuestionablemente la del león y del hombre. Por ello sólo necesitamos tomar en cuenta el buey o novillo y el águila, como opuestos al toro de Taurus y el escorpión de Scorpio. La palabra hebrea traducida como «buey “en Ezequiel en realidad significa «como domesticado y acostumbrado al yugo». Un «buey» no es una especie distinta de animal, es simplemente un toro castrado, y la mutilación se efectúa para que éste pueda «ser domesticado y acostumbrado al yugo». Además, el sexo de la palabra es masculino, por ello se puede traducir tan correctamente «toro» como también «buey». (En el original esta palabra está escrita en hebreo).

En cuanto a la simbología antigua el águila representa una evolución precisa del escorpión. La transformación sin duda tuvo su origen en el miedo fatal que los egipcios tenían al escorpión. Por otra parte, como símbolo, la serpiente no era objeto de miedo para los antiguos. Sólo es con el advenimiento de la cristiandad ortodoxa que nosotros encontramos la serpiente como un emblema de mal implacable. De hecho, es una aparente interpretación falsa de la simbología la que causó esta contradicción.

En hebreo la palabra para «serpiente» y «bronce» es la misma. Simbólicamente el «bronce» es un emblema espiritual. Por si misma la serpiente es variadamente un símbolo de espiritualidad y de sabiduría, en algunos casos es un símbolo de fuerza creativa y cuando se representa como un círculo con su cola en la boca representa la infinidad.

Los faraones del Egipto llevaban el «uraeus” (Representación de la cabeza del áspid sagrado, como emblema de poder supremo como una corona), de tal manera que parecía que la cabeza de la serpiente sobresalía de la frente del monarca. Representación emblemática de la sabiduría que se suponía emanaba de ese sacerdote-rey. Como símbolo, la serpiente fue la primera evolución del escorpión. Era bastante común el referirse a los sacerdotes egipcios como «serpientes» debido a su sabiduría y tenemos un ejemplo sobresaliente de esto en la Biblia, mostrando que Jesús estaba bien familiarizado con la simbología:

Mateo 10:16 «…sed, pues, PRUDENTES COMO LAS SERPIENTES e inocentes como las palomas». Nadie, nunca, les ha reconocido a los reptiles una inteligencia especial, por ello la referencia puede sólo ser simbólica.

Los egipcios creían que al momento de la muerte el alma del hombre se elevaba subiendo al cielo. Notando que el halcón se elevaba igualmente hacia el firmamento hasta perderse de vista, por analogía obvia adoptaron el halcón como símbolo para el alma. Pero los egipcios también tenían una psicología bien desarrollada y reconocieron el alma como el cuerpo mental y por ende el sitial del intelecto y la fuente de la sabiduría en el hombre. No es difícil de entender cómo un pueblo versado en el simbolismo

iba a identificar eventualmente a ambos como emblemas de sabiduría, la serpiente y el halcón, usándolos en algunas instancias intercambiándolos.

Al prestarse la simbología de los caldeos, los egipcios, por alguna razón no aparente, sustituyeron el águila por el halcón. Presumiblemente, durante el cautiverio babilónico, los judíos adoptaron ésta simbología y es a ellos que está en deuda la cristiandad por éstos símbolos, aunque se dice ya no poseen su significado original y su alcance está ahora gravemente mutilado.

El Talmud dice: «Debemos tener el coraje del león, para atrevernos; la fuerza del toro, para obrar; los labios del hombre, con los cuáles mantener silencio; las alas del águila con las cuáles se eleva a las alturas, para aspirar».

También se refiere a los «Cuatro Sagrados» como las «Cuatro Grandes Fuerzas Primarias, provenientes del Todopoderoso. Ellos, a través del universo, primero extrajeron el orden del caos y luego, en dominio, crearon el universo con todos los cuerpos y la vida en él. Cuando fue completada la creación se les dio la tutela del universo físico. Hoy el universo y toda la vida física son controlados por esas fuerzas.

…La cruz especializada fue una de las figuras utilizadas por los antiguos para significar los Cuatro Sagrados».

H.P. Blavatsky en la Doctrina Secreta – «Sin embargo, hasta los cristianos tienen hasta hoy en día sus aves sagradas; por ejemplo, la paloma, símbolo del Espíritu Santo. Ni han descuidado los animales sagrados: la zoolatría evangélica – el toro, el águila, el león y el ángel (hombre), en realidad el querubín o serafín, la serpiente de alas ardientes, que es tan pagana como la de los egipcios o caldeos.

Estos cuatro animales son en realidad los símbolos de los cuatro elementos y de los cuatro principios inferiores del hombre (estos cuatro «principios inferiores» son sinónimos con los cuatro cuerpos inferiores materiales).

Sin embargo, ellos corresponden física y materialmente a las cuatro constelaciones que forman, por decir así, el séquito o cortejo del Dios Solar y que, durante el solsticio de invierno, ocupan los cuatro puntos cardinales del círculo zodiacal».

En la teología cristiana San Mateo es simbolizado por el hombre, agua; San Marcos por el león, fuego; San Lucas por el toro, tierra y San Juan por el águila, aire.

Los 7 colores del chakra Aunque hay diferencias entre las escuelas de pensamiento con respecto a los colores del chakra, existe un acuerdo global sobre la representación del arco iris del sistema de los chakra. Los 7 colores del chakra son:

SEPTIMO chakra es blanco (Chakra de la Corona).

SEXTO chakra es el morado (Siguiendo el orden, el Tercer Ojo).

QUINTO chakra es azul (Chakra de la Garganta). CUARTO chakra es verde (Chakra del Corazón). TERCER chakra es amarillo (Chakra del Plexo Solar). SEGUNDO chakra es naranja (Chakra Sacro).

PRIMER chakra es rojo (Chakra Raíz).

Cada color refleja un tipo de vibración o frecuencia que emana de los chakras. Tenga en cuenta que   debido   a   que   nuestro   conocimiento   del sistema   de   chakras proviene   principalmente   de las tradiciones hindúes, vemos y coloreamos los chakras de acuerdo a esta representación. Si nos educaran en otro sistema, podría haber diferencias leves o profundas en nuestra percepción de estos colores.

VELOS, ESTANDARTES Y CHAKRAS.

LOS ESTANDARTES que designan los velos son aquellos que corresponden admitida mente a las «cuatro tribus principales de Israel», con implicación arcaica.

Ya se ha hecho referencia a la iniciación en los Misterios Menores por medio de los cuales el candidato fue sometido a «pasar por» las pruebas de los elementos: tierra, aire, fuego, agua. El hombre tiene cuatro cuerpos materiales que, combinados, constituyen su vehículo terrenal y la residencia de su ser espiritual, mientras se encuentre encarnado en él.

El color del primer velo es azul, que exotéricamente es el color de la amistad. Esotéricamente es el color espiritual. Es el color de la verdad eterna, el símbolo de inmortalidad. En hebreo es «tele» derivado de la raíz que significa «perfección».

El emblema es el águila, el que se desarrolló del escorpión del Egipto, uno de los signos fijos del zodíaco, un signo acuoso. La tribu de Israel es Dan, de la cual Jacobo dijo: » Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel.

Dan será una serpiente en el camino, una culebra en el sendero, que muerde el talón del caballo, de tal manera que su jinete se caerá de él». Hemos descubierto la evolución del águila a través de la serpiente, desde el escorpión de Scorpio. Sagitario, una constelación sureña, el noveno signo del zodíaco, se representa como un centauro disparando una saeta. Se lo llama el «jinete» y sigue al signo de Scorpio. Por ello Scorpio, la «serpiente» parece «morder al caballo en su talón”

Muy significativo emblema que representa simbólicamente y lo explica detalladamente el paso a un ser más Elevado espiritualmente, como el encontrar la tierra prometida o Israel que más que un estado geográfico es un estado espiritual.

El color del segundo velo es púrpura. Púrpura es el color real; en tiempos antiguos estaba reservado exclusivamente para las vestiduras de los reyes que habían sido entronizados, sin duda, para regir por derecho divino. Es la combinación de azul y rojo, y el ritual del Arco Real lo denomina «el color de la unión». Sin embargo, existe un significado más profundo en la simbología de la púrpura que el de color de «unión». Azul es el color espiritual – rojo el de la emoción humana – combinados en el púrpura éstos producen el color emblemático de la ¡UNIÓN DE LA SABIDURÍA ESPIRITUAL CON LA EMOCIÓN HUMANA! Esto

representa al hombre bien equilibrado, estable, cuyas emociones están circunscritas y se mantienen en los límites debidos.

Astrológicamente el púrpura es también una combinación del elemento acuoso (Escorpio) con el elemento terrestre (‘Tauro), una combinación del agua (psíquico) con la tierra o la sangre, símbolo de vida.

El color del tercer velo es escarlata, emblemático para las emociones. Hace referencia al cuerpo emocional o del deseo, el tercero en la escala ascendente de los cuatro cuerpos del hombre.

La simbología de este color se ha fijado tanto en la mente del hombre que hasta hoy en día su referencia se mantiene en nuestro lenguaje diario, hablamos de alguien poniéndose «rojo» de ira.

El emblema es el buey, un signo terrenal. Como ya se mencionó antes, éste es más correctamente un «toro», el signo astrológico Taurus. El toro representa la fuerza y la productividad. El «buey» es un torillo castrado, un toro emasculado y la razón para la mutilación del animal es para quitarle su fuego y su pasión sexual, para convertirlo en sosegado y trabajador; «para amansarlo para el yugo» como se infiere del hebreo.

La paciencia del buey no es una virtud que refleje mérito sobre el animal y que nosotros debemos aspirar a imitar. Es una virtud que le fue impuesta artificialmente. La Masonería nos enseña a CONTROLAR nuestras pasiones, el control de aquellas emociones y la limitación de los deseos, no removiendo la tentación tal como lo hace la castración para el toro, pero por aplicación de esa «debida reserva que hace gobernable la pasión», por el «ejercicio del sentido moral y de la razón».

Entonces, el emblema del tercer velo no es un recordatorio para que tengamos la paciencia de un buey, pero: «cuando estamos en la búsqueda de la verdad… nosotros debemos tener LA FUERZA DEL TORO EN NUESTRA DETERMINACIÓN y también su productividad en nuestras obras buenas».

El color del cuarto velo es blanco, que de acuerdo al ritual es el emblema de la pureza. El blanco es uno de los colores simbólicos más antiguos, así como también más extensamente difundidos. Merece mucho más comentario que el que le concede el ritual como el color del cuarto velo y sus varias implicaciones son más amplias que el de ser sólo un emblema de virtud. Ha sido utilizado en todos los misterios antiguos y por doquier ha gozado del mismo significado como símbolo de pureza e inocencia. Se dice que los profetas antiguos se imaginaron la Deidad vestida de blanco, porque es el color de la verdad absoluta. Entre los antiguos el blanco era consagrado a los muertos, porque era el símbolo de la regeneración del alma. Siendo que la iniciación del candidato era su «muerte» al mundo material, es obvio por qué los antiguos lo vestían de blanco para los misterios. La palabra hebrea para «ser blanco» también significa «estar depurado o purificado de culpa».

Siguiendo el antiguo concepto de los cuatro cuerpos del hombre, descubrimos el cuarto, simbolizado por el cuarto velo, el último a través del cual debe pasar el candidato. Es notable que el cuarto es el cuerpo mental y es la función peculiar de la mente sola el discernir la «VERDAD».

El emblema en este estandarte es el león, otro de los signos fijos del zodíaco. Leo es un signo ígneo, es el signo del sol y antiguamente, en las esculturas, la cabeza del león se plasmaba a veces en diseños convencionales con la melena extendida alrededor de su circunferencia de tal modo que parecía que los rayos del sol salían de ella a través del signo real Leo, representado

como el rey de los animales, el león. Esta es una alusión adecuada al Rey de la Creación que entonces personifica las tres grandes virtudes del Hombre Maestro: Fuerza – Sabiduría – Belleza” ‘. Una visión profética del HOMBRE PERFECTO, no sólo de UN hombre, pero de la raza humana entera, el «Rey de la Creación». Muy bien explicadas en los nombres de los tres miembros del consejo. Z. H. y J. material receptivo de EL HOMBRE PERFECTO Y CREATIVO.

La simbología señala el hecho de que todos estos implementos se encuentran dentro del cráneo del hombre, esto es, dentro de la cabeza, asiento de la sabiduría. Aquí se expone una verdad que se reitera en la Biblia una y otra vez. «El reino de los cielos está dentro de ti»; «El reino del cielo está cerca de ti»; – «La palabra siempre está cerca de ti, aún en tu boca y en tu corazón». Constante, repetitivo, recordatorio que el hombre es divino y que el lugar para buscar esa divinidad se encuentra «DENTRO DE TI MISMO».

La palabra » chakra » también significa » rueda » o » disco » en sánscrito, y se usa para designar ruedas de energía en nuestro cuerpo. Cada chakra es relacionado a un centro nervioso diferente, y cada uno de ellos tiene un efecto en el aspecto de nuestro bienestar, nuestra salud y nuestra espiritualidad. Cada chakra vibra a una frecuencia diferente y responde a diferentes longitudes de onda de la luz. Es por eso que tenemos 7 colores de chakra diferente.

Primer chakra: el chakra de la raíz rojo, se encuentra al nivel del coxis y está orientado hacia abajo. Aquí estamos conectados a la tierra y recibimos el poder desde abajo a través de las raíces energéticas. Nuestra confianza básica, nuestro instinto de supervivencia y nuestra energía vital se obtienen con la ayuda de este chakra. El color rojo es el color de los órganos sexuales y tiene un efecto estimulante y activador. Este color nos da confianza en la vida y en nosotros mismos, nos da fuerza y valor.

Segundo Chakra: el chakra sacro naranja. se encuentra debajo del ombligo Los vórtices de energía están alineados hacia adelante y hacia atrás. La alegría de vivir, la creatividad y nuestra creatividad.

Tercer Chakra: el plexo solar amarillo encuentra sobre el ombligo y es nuestra malla solar. Aquí también se encuentra el segundo cerebro abdominal con una red de nervios similar a la del cerebro.

Cuarto Chakra: el chakra del corazón verde. se encuentra en el centro del pecho a nivel del corazón y está abierto hacia adelante y hacia atrás. El color asociado es verde, a menudo con motas rosadas. Este chakra es el asiento del amor incondicional. La compasión, la empatía y el amor propio son las emociones que gobiernan aquí. Te diriges a la Du y eres parte de la comunidad. En un chakra equilibrado, la humanidad es la principal prioridad, pero no a cualquier precio.

Quinto Chakra: el chakra de garganta turquesa. se sienta al nivel de la laringe y se mueve hacia adelante y hacia atrás. El color asignado es un verde azulado o turquesa. Aquí está el asiento de la comunicación, y es necesario para nuestras relaciones. Del mismo modo, este chakra está relacionado con la veracidad, porque todo lo que decimos debe estar imbuido de él.

Sexto Chakra: el tercer ojo azul índigo. El chakra de la frente a menudo se conoce como el tercer ojo. Se encuentra entre nuestras cejas y se asocia con el color azul índigo. La sabiduría, el conocimiento y la confianza en la propia intuición son sentimientos asociados con este chakra. Nuestro mundo de los sueños está influenciado por el tercer ojo, y las antenas finas se nutren de él. No solo nuestros cinco sentidos obvios afectan nuestras vidas. El tercer ojo, en su estado armonioso, nos ayudará a transformar el sentimiento crudo en la intuición fina que puede apoyarnos diariamente. Este chakra a menudo está cerrado por una profunda ortodoxia.

Séptimo Chakra: El chakra corona violeta. hemos llegado a la corona, nuestro último chakra se encuentra en el punto más alto de la cabeza y está abierto en la parte superior. Se asocia a la conexión con lo divino y el color violeta. Aquí se sientan la espiritualidad, la religiosidad y la iluminación. A veces también se muestra en blanco, porque el color blanco es la combinación de todos los colores. A través de este chakra, reconocemos la conexión con todo y con todos. Nuestra alma inmortal es divina y siempre está conectada al poder creativo. Con la ayuda de este vórtice de energía, podemos absorber prana o chi (fuerza de vida divina) y estar unidos con la conciencia cósmica. Meditaciones, oraciones y entrenamiento de atención plena apoyan este chakra.

Un caso particularmente sorprendente e indiscutible de simbolismo astrológico, empleado en el Arco Real, se observa en la enseña del Arco Real. Las cuatro figuras sobre la bandera son exactamente las mismas que las usadas por los antiguos astrólogos para representar los cuatro signos fijos del zodíaco. Estos signos han sido venerados por el hecho que ellos representan los cuatro principios que son la base de la existencia material del hombre, sin los cuales su travesía espiritual no sería posible. Ellas son el león (Leo), el buey (Taurus), el hombre (Aquarius) y el águila (Scorpio). Aquí se encuentra simbolizada la naturaleza creativa-espiritual del hombre (Leo), su naturaleza material-física (Taurus), su naturaleza mental-intelectual (Aquarius) y su naturaleza emocional-ambiciosa (Scorpio). Estos signos también se utilizan como manifestaciones centrales o fijas de los cuatro elementos y como tales podemos organizar bajo ellos los doce signos por tipo, tal como están organizadas las doce tribus de Israel bajo las cuatro enseñas. Una interpretación del simbolismo del Arca de la Alianza es que ella representa la verdad de la afirmación astrológica: «Tal como arriba, así abajo». O, como se expresa en el Padre Nuestro: «… hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo…».

He Cumplido M. E. Z.

Valle de La Paz, Marzo 29 de 2022 e. v.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Ritual del Real Arco de Jerusalén, Aldersgate.

El Arco Real, su significado Oculto. George H, Steinmetz,

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