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EL DELTA LUMINOSO

“La lámpara del cuerpo es el ojo;
Así que si tu ojo es bueno,
todo tu cuerpo estará lleno de Luz”


Mateo 6:22

Doy gracias al V.:M.: por esta oportunidad de poder compartir  un tema tan importante para la masonería y que es siempre vigente como los es: “El Delta Luminoso”.

Al Taller le pido tolerancia por lo que habré de expresar, como también les pido tener la mente y el espíritu abiertos.

            El DELTA, según la definición del diccionario es la cuarta letra del alfabeto griego  que tiene la forma de un triángulo rectángulo equilátero perfecto (con la punta hacia arriba) y corresponde a la letra D en el alfabeto latino. En geografía es un Terreno de forma triangular en la desembocadura de un río, que generalmente se divide en varios brazos, donde se acumulan sus aluviones.

            En el rito de iniciación, cuando el aprendiz abre los ojos y recibe la luz, lo primero que observa es el templo y el oriente, mirando: El Sol, la Luna y al V. Maestro de la Logia. Sin embargo, un aprendiz acucioso vera detrás del sillón del Venerable Maestro y en la parte superior: un ojo enmarcado en un triángulo equilátero con rayos que salen del mismo ojo, este es el símbolo del Gran Arquitecto del Universo, el creador de todo lo existente y luce en el Oriente del Templo Masónico, donde se trabaja a su gloria y que nosotros los masones invocamos con el mayor respeto y en algunos casos, este símbolo se lo designa con el nombre de Delta porque la letra griega así llamada tiene forma triangular. De esta manera, se tienen dos símbolos: Un Triángulo y un ojo dentro y de la simbiosis de los dos surge el Delta Luminoso que representa la Perfección de la Conciencia Divina.  Este símbolo, se ubica entre el sol y la luna,  y viene a ser el tercer ojo, no es derecho, ni izquierdo, se encuentra en el centro, y si analizamos aun mas está en el centro del oriente.

            El Triángulo es equilátero, lados iguales, y representa el número tres que  simboliza el equilibrio y es emblemático de la Trinidad manifestada, que es la desconocida esencia divina con sus atributos de creación, conservación y destrucción, que aparece y desaparece en el cosmos constituyendo el visible triángulo inscrito en el círculo invisible. En la Masonería el número tres representa la base de sus propias filosofías, así, en esta Orden se habla de las Tres Grandes Luces, que son la Biblia, la escuadra y el compás, mientras que las tres pequeñas luces que son el Sol, la Luna y el Venerable Maestro de la Logia. El triángulo en una logia es el DELTA LUMINOSO que se encuentra en Oriente y representa la sabiduría, la perfección y la armonía, es decir, tres cualidades. Como también representa los tres fundamentales caracteres del GADU: omnipresente, omnisciente, omnipotente.

            El Triángulo se encuentra compuesto por tres puntos o vértices, y cada uno representa la unidad, dualidad y trinidad, y se encuentran armonizados juntos como unidad de Oriente, dualidad de occidente por las Columnas B y J, y como trinidad en las tres pequeñas luces del altar. El punto superior, del triángulo, corresponde al oriente y representa el primer principio de lo absoluto, del principio y el fin, a El G.-.A.-.D.-.U.-., los dos puntos inferiores corresponden al occidente y son la imagen de la dualidad, los mismos dos principios representados en las columnas B y J y de cuya conjunción resultan todos los fenómenos del universo. Los tres puntos se unen formando una sola figura, un triángulo equilátero, símbolo perfecto del equilibrio y de la verdad.

            El hecho de su posición entre el sol y la luna, en el oriente, lo relaciona con la idea del «tercer ojo», que todo lo ve, no solo en el mundo material que nosotros podemos apreciar, sino también en el mundo espiritual, lo que representa, siente y actúa dentro de nuestras almas, es así que es posible juzgar nuestras vidas en su debido momento. El ojo, contenido en el triángulo, no debe representarse como un ojo derecho o izquierdo, que corresponden al Sol y a la Luna, sino que debe ser un ojo «frontal» o «central», un «tercer ojo», que es el que «Todo lo Ve» e inclusive lo siente y lo oye, en la perfecta simultaneidad del eterno presente. En otras palabras, desde el punto de vista del «triple tiempo», la Luna y el ojo izquierdo corresponden al pasado, el Sol y el ojo derecho al futuro, y el DELTA y el «tercer ojo» al presente, es decir, al instante indivisible que, entre el pasado y el futuro, es como un reflejo de la eternidad en el tiempo. Este simbolismo del DELTA MASÓNICO, lo aproxima también al simbolismo del ojo frontal de Shiva en la tradición hindú y al tercer rostro de Jano, también llamado el «Señor del triple tiempo».

            Una Logia no está tan sólo iluminada por las luces físicas que se distribuyen en diferentes lugares, sino que es por la luz inteligible que emana del DELTA por la que la Logia está en realidad iluminada. Para algunos autores el DELTA MASÓNICO es de origen pitagórico pues es idéntico en cuanto a su significado iniciático a la Tetraktys (símbolo triangular), la cual constituía el símbolo de aquello que los masones llamamos el G.-.A.-.D.-.U.-., aunque los pitagóricos se referían a él con el nombre de Mónada o Unidad. En la Masonería EL DELTA LUMINOSO es el símbolo de esa Unidad, la cual no puede ser representada, pues se trata de una idea que no tiene ninguna forma.

            Es así que en el Delta Luminoso aparece el ojo abierto, el “ojo que todo lo ve”. El ojo, órgano de la percepción, ofrece diversas interpretaciones como símbolo.
Así, el ojo único es considerado el símbolo de la esencia y del conocimiento. Es también un símbolo de la conciencia del Ser que es el primer atributo de la Realidad. Pero en el caso del Delta Luminoso el ojo abierto en su centro es el símbolo del ojo de Dios, a tal punto que algunas veces éste es sustituido por el símbolo del nombre de Dios. En este caso, el ojo de Dios está siempre abierto, por eso no tiene parpados que lo cubra, y  está contemplando su Creación, o si se quiere entender de otro modo: mirándonos y juzgando nuestras conductas. Por otra parte, desde los tres lados del Delta se irradian rayos de luz. Los rayos simbolizan la fuerza expansiva del Ser, de la Divinidad, que desde un punto central se extiende y llena el espacio infinito.

            Reiteramos que el Delta luminoso es uno de los símbolos más importantes porque viene a constituirse el símbolo del GADU y también se trata de rayos de luz, y la luz es un símbolo emblemático de la Orden, vinculado con el conocimiento, la razón y la Verdad. La luz  del GADU ilumina el camino iniciático, el camino de búsqueda de la Verdad.

            El Tercer ojo (también conocido como el ojo interno) es un concepto místico y esotérico que hace referencia a un ojo invisible o vórtice energético que proporcionaría una percepción más allá de lo que se podría percibir con la vista ordinaria.​ Se presenta en diferentes culturas  así en el antiguo Egipto el Ojo de Horus, y también se presenta en diferentes religiones como en el budismo o en el hinduismo, representando para ellos el lugar donde se encuentra nuestra conciencia y el punto de unión con el mundo espiritual. Lo consideran el centro de la clarividencia y la intuición, y lo exteriorizan con un punto rojo entre medio de las cejas.

            En Teosofía, (conjunto de enseñanzas y doctrinas para el conocimiento de la verdadera realidad) el concepto del tercer ojo estaría relacionado con la llamada Glándula Pineal, que tiene forma de “piña” (fruto del árbol de pino), por eso se llama Pineal, y que se encuentra físicamente justo en el centro de nuestro cerebro. Es el órgano de mayor concentración de energía en el organismo, como así también el de mayor flujo de sangre. Su función es generar la hormona Melatonina, que actúa como un “reloj maestro” que regula el sueño o la vigilia, retarda el proceso de envejecimiento y regula el crecimiento, entre otras funciones, y que a su vez, se sintetiza a partir de la Serotonina. (Sustancia que está presente en las neuronas y realiza funciones de neurotransmisor.)

            Al proceso de estimulación de la conciencia se le denomina “despertar del tercer ojo”. Se dice que este despertar induce al desarrollo de la intuición, al aumento del autoconocimiento, a desencadenar nuestro potencial creativo, trascender lo físico y mundano, adentrarse en el mundo espiritual, para balancear la dualidad (energías opuestas) inherente a todo cuerpo humano. Este conocimiento y coordinación  (ecualización) de los pares opuestos es la clave de todas las escuelas esotéricas.

 Para la religión cristiana es el ojo de Dios, el reflejo del espíritu.  Así tenemos que en el VLS (La Biblia)  se presenta como el ojo de Dios y es una figura que representa el  cuidado providencial divino. Algunas citas bíblicas nos dicen:

            – “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen. Sobre los que esperan su misericordia. Para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre” ( Salmo 33:18-19) Este es el resultado de la atenta mirada del ojo de Dios.

            – “Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3) Es la imagen de Dios que recorre toda la tierra y mira la humanidad.

            Y en palabras de nuestro maestro Jesús:

 “La lámpara del cuerpo es el ojo, así que si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de Luz” (Mateo: 6:22) No es más que nos dice conforme es tu espíritu será el accionar de tu cuerpo.

            Entonces, podemos decir que los dos ojos naturales son vistos a lo material, pero el tercer ojo es visto a lo espiritual, hacia el interior de uno. La pregunta a este punto seria: Como desarrollar ese tercer ojo?  Como mantener esa luz del ojo espiritual?

Las respuestas pueden ser muy diversas: desde la meditación, el conocimiento de la revelación de Dios, y nuestra orden nos responde con el desarrollo del Yo interior para encontrar nuestra divinidad.

             Cada Hno. También deberá responderse: primero, si desea desarrollar su espiritualidad, segundo: que desea encontrar en su Yo interior o que busca y finalmente el cómo desea hacerlo. No cabe duda que el profano y el hombre vulgar que vive conforme a lo material y que se somete a sus sentidos, nunca podrá darse cuenta de esa capacidad que tiene. Y finalmente para que sirve todo ese desarrollo? Que encontraremos creciendo espiritualmente?  Cada uno tendrá su propia respuesta.

            Preguntarnos también, porque el Delta Luminoso esta sobre la silla del V.M., encima de su cabeza? Recordar que todo símbolo tiene un lugar adecuado y predestinado en el templo, no es mera casualidad su acomodo. Esta precisamente en ese lugar porque el V.M. debe mirar el trabajo de la Logia permanentemente, debe dirigir y corregir su trabajo, no olvidando que es el primero entre sus iguales; y en una similitud con el VLS, en una opinión  personal, creo que  el Delta Luminoso sobre el V.M.  lo hace a él un   profeta del GADU, porque debe señalar, corregir y alentar, y  es quien alcanzo la iluminación para ordenar la logia y ha recibido el magnetismo de la Divinidad; no otra cosa significa su instalación.

A manera de Conclusión:

Finalmente, Pregúntese cada Hno. Si el GADU ha iluminado su vida y sus acciones?

Si es coherente entre su conciencia y sus actitudes en la vida?

Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta”

Carl Jung (Psico analista, Suizo, 1960)

Por: H:.M:. Humberto Fernández Salgueiro

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