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INCERTIDUMBRE Y AMBIGÜEDAD EN MASONERÍA

La masonería no es un acertijo o quizás sí, saber si la luz es tiniebla o si la tiniebla es luz, todo lo evidente es sospechoso  y solo lo extremadamente complejo puede tener algunas briznas de verdad. (Filosofía desmitificada de la masonería)

INTRODUCCION

La Francmasonería es una institución esencialmente filantrópica, filosófica, iniciática y progresiva. Tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la ética y la práctica de la solidaridad. Trabaja por el perfeccionamiento material, moral, intelectual y espiritual de toda la humanidad. Tiene como principios la tolerancia mutua, el respeto a los demás y a uno mismo, y la absoluta libertad de conciencia. Considerando que las concepciones metafísicas y religiosas son del dominio exclusivo de la apreciación de cada individuo, rechaza cualquier afirmación dogmática en este sentido. Cada Francmasón interpretará la invocación al Gran Arquitecto del Universo según le dicte su conciencia, con el mayor respeto hacia las diferentes interpretaciones y hacia los Hermanos que las sustentan.

DESARROLLO

Podemos explicar la masonería, se puede discutir si es una filosofía, o un sistema filosófico, o un sistema de pensamiento, o si es un no es; pero por muy buena que sea mi definición, no podrá entenderse plenamente si no se es un iniciado, porque la ceremonia de iniciación es la que impresiona el conocimiento individual y la que hace que produzca el efecto benefactor del es, en las personas de “buen corazón y rectos espiritus”.

Vivimos testigos de hombres que desde hace mucho buscamos, la libertad, igualdad y la fraternidad de manera irrenunciables y urgente. ¿Acaso no vivimos en un mundo libre al menos en occidente? ¿Acaso no somos iguales ante la ley? ¿Acaso el estado del bienestar, aun con sus problemas de sostenibilidad, no cumple los criterios de solidaridad y aun de fraternidad al menos en lo material?

La masonería comenzó a ser objeto de debate en Europa durante el siglo XVIII, al irse distinguiendo de otras sociabilidades de la época por una serie de características peculiares, tales como: a) la existencia de prácticas secretas y el juramento de guardar ese secreto; b) su heterogénea composición social; c) la convivencia de hombres de diversos credos; d) el influjo que comenzó a tener en la opinión pública; y e) los rituales que a decir de la iglesia afectaban la pureza de la religión al mezclar elementos sagrados y profanos.

Estas características generaron rechazo entre las autoridades civiles y eclesiásticas, las cuales dictaron varias prohibiciones contra la masonería, que pronto fueron apoyadas por numerosas obras antimasónicas. Los principales argumentos en contra de esa asociación eran: 1) su carácter secreto, que por una parte se consideraba «intrínsecamente malo» por ser contrario a la religión, y por otra se temía que pudiera convertirse en espacio para la conspiración; 2) arrogarse atribuciones que no le correspondían, como crear sus propias leyes y ejercer justicia, y 3) que sus miembros superponían las obligaciones que les imponía la masonería a las que tenían con las autoridades legítimas.

¿Quién soy? ¿Cuál es el sentido de mi vida? ¿A dónde voy? Son preguntas que los humanos nos hemos hecho y seguimos haciéndonos. Es el primer paso para encontrar, gracias a herramientas como la ciencia, la filosofía y la religión, principalmente, distintas respuestas que aclaran nuestra complejidad. No olvidemos unas de las divisas que encontramos en la cámara de reflexión “BUSCA SIEMPRE Y ENCONTRARAS LA VERDAD”

Sin embargo, incluso imaginando respuestas a través de estos caminos de conocimiento, no todo está resuelto. Cuanto más evolucionamos, más enigmática resulta la existencia humana. En cierta medida siguen con nosotros la incertidumbre, la ambigüedad y el desconcierto y una cierta sensación de fracaso. ¿Y qué responde la Masonería a estos interrogantes?

Debemos partir del hecho que la Francmasonería comparte con todo grupo humanista, con todo pensamiento filosófico y con todo credo religioso el vasto campo de los valores éticos que constituyen el cimiento de todos ellos. Sin embargo, la Masonería aporta un aspecto que la hace única y diferente: la Iniciación.

No es un dogma y ni siquiera es una ideología sino, como su propio nombre indica, una tarea de construcción.

La iniciación es el modo surgido del corazón de la razón humana, desde las profundidades de la historia, para tratar de hallar respuesta a sus más acuciantes interrogantes mediante un acto, podríamos decir heroico, de afrontamiento de las realidades internas y externas mediante la aceptación de lo radicalmente paradójica que resulta cualquier expresión de la realidad. Porque las cosas no son lo que parecen, porque el lenguaje humano está hecho para designar y afirmar pero también para ocultar y mentir y porque lo esencial escapa a la simple vista. De esta dimensión paradójica dan cuenta las tradiciones más diversas, tanto de oriente como de occidente: el zen, el cha’n y las corrientes no dualistas o advaita; o la “docta ignorancia” de Nicolás de Cusa, la “nube del no saber”, anónimo del siglo XIV, e incluso las advertencias de Ludwig Wittgenstein sobre las limitaciones del lenguaje respecto al conocimiento. “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente  Wittgenstein”

No todo el mundo sabe ver, y no saber ver significa que nuestra estupidez nos hace ver solamente lo que deseamos,  Vemos únicamente lo que es o lo que se parece al objeto de nuestro deseo, tenemos en cuenta tan sólo aquello que nos puede beneficiar y consideramos las cosas del modo que mejor se corresponde con nuestra concepción de la realidad; siempre hay justificación para que sea el interés propio el que prevalezca. Pero la iniciación, en todas las tradiciones, conduce a la expansión de la conciencia, y en el caso de la iniciación masónica, esa expansión significa incorporar a la conciencia lo que hasta el momento le había pasado inadvertido, que son las razones de los otros.

CONCLUSIÓN

Siendo todo lo descrito, refiriéndose al doble sentido o podríamos decir dos significados. De dónde venimos implica factores sociales, deshacerse del dogma y adquirir la certeza que nada es cierto, que no necesariamente significa que sea… “verdad” nada te asegura que todo sea certero, la cultura te moldea y ahí  tenemos una fuente de ambigüedad, tiene una especie de comportamiento esquizofrénico de las emociones.

No se puede Plasmar en el aprendiz dar nada por hecho cierto y concreto, excepto tal vez algún hecho científico comprobado y ahí habría que decir que todo es científico.

Como es todo incierto no planteare ninguna hipótesis real, o resultado concreto y dejarlo todo ambiguo, ya que no existe ningún texto o tema de que trate de forma concreta , todo es ambiguo e incierto y vivimos en un mundo de ideas y de ilusiones, y a través del estudio, meditación y razonamiento, pero antes que razonar y estudiar hay que empezar a identificar todas las cosas como inciertas y ambiguas, y destruir el dogma, ya que eso pretende  el dogma una verdad impuesta,  que no necesita de demostración  ya que una es opinión personal de algún  tipo con influencias y así lo tomamos. La religión es ambigua y es incierta.

“El lenguaje de la verdad debe ser simple y sin artificios”, SENECAA

BIBLIOGRAFIA

•          Ritual de aprendiz Mason. Gran Logia de Bolivia.

•          Adolfo Alfonso Carvajal. Filosofia desmitificada de la Masoneria.

Valle de Cochabamba, 19 de Febrero del 2020 (e:.v:.)

H:.M:. Dante Ojopi Alquiza

RESPETABLE LOGIA ARMONIA ¨´SERAFIN FERRERIRA N 27¨´