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MIERCOLES DE CENIZA Y SU SIGNIFICADO ESOTERICO

Por: H:.M:. Humberto Fernández Salgueiro

“Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas de la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás” (Génesis 3:19 R.V.)

Doy gracias al V.:M.: por esta oportunidad de poder compartir  el tema del Miércoles de Ceniza  que es mas de doctrina religiosa, pero que tiene un contenido esotérico que es necesario entender.

Al Taller le pido tolerancia por lo que habré de expresar, como también les pido tener la mente y el espíritu abiertos.

El origen del uso de las cenizas como símbolo de dolor y arrepentimiento se inició siglos antes de nuestra era cristiana, cuando tanto judíos, ninivitas, egipcios o árabes se cubrían de cenizas cuando llevaban a cabo algún sacrificio o duelo. Fue entonces cuando se utilizó este acto para las personas que querían exhibir su arrepentimiento, penitencia, dolor. En los primeros años de la iglesia cristiana, cuando alguna persona quería convertirse se cubría de ceniza la cabeza y se presentaba así ante el pueblo mostrando sus ganas de cambiar y convertirse vestidos con un hábito penitencial.

La tradición de imposición de ceniza en la cabeza llegó en el siglo XI muy posterior a la aprobación de lo que es la Cuaresma que se aprobó en el año 384 d.C., fue entonces cuando comenzó a gestarse lo que hoy se conoce como ‘miércoles de ceniza’. Con el tiempo este rito se aplicó a todas las personas, ya que toda la comunidad se presentaba como pecadores y suponía un tiempo de arrepentimiento, penitencia y unión entre cristianos.

Para entender el significado esotérico del Miércoles de Ceniza, debemos entender el simbolismo de la ceniza.

La ceniza, en tiempos del antiguo testamento, tanto para el pueblo judío como para arabes egipcios y pueblos del oriente, representaban dolor, era una forma de mostrar luto, penitencia y arrepentimiento públicamente, era un símbolo externo que representaba un sentimiento interno de dolor.  A menudo se las asocia con sacrificios, luto y ayuno. Dolor, humillación y arrepentimiento se expresaban colocando cenizas sobre la cabeza o sentándose sobre cenizas.

El polvo, el cilicio, el ayuno, el rasgarse las vestiduras y las cenizas demostraban de manera visible los sentimientos de dolor de una persona. También las cenizas se utilizaban en ritos de purificación.

Corresponde aclarar que era el cilicio,  esta era una prenda de tela gruesa confeccionada con pelo de cabra o de camello que se llevaba como señal de luto o angustia; la forma de la prenda en general era un saco holgado que se colocaba sobre los hombros. Era una prenda que por su forma tosca producía dolor en la piel y generalmente era de un color oscuro.

El cilicio y las cenizas también se usaron como una señal pública de arrepentimiento y humillación ante Dios. Cuando Jonás declaró al pueblo de Nínive que Dios iba a destruirlos por su maldad, todos, desde el rey hasta el menor de los ciudadanos respondieron con arrepentimiento, ayuno, cilicio y cenizas (Jonás 3:5-7). También cubrieron de cilicio a sus animales (versículo 8). Su razonamiento era, «¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos? » (versículo 9). Esto es interesante porque la biblia no dice que el mensaje de Jonás incluyó mención de la misericordia de Dios; aunque la misericordia fue lo que recibieron. Es claro que cuando los Ninivitas se cubrieron de cilicio y cenizas no lo hicieron como un espectáculo sin sentido. Dios vio en el pueblo un verdadero cambio, un cambio humilde de corazón representado por el cilicio y las cenizas que hizo que Dios «cediera» y no llevara a cabo Su plan para destruirlos (Jonás 3:10).

Debemos resaltar en este pasaje que fue todo el pueblo de Nínive que se puso ceniza incluyendo las mujeres; en el pueblo judío según el VLS son más los hombres los que se ponían cenizas y no se refiere a la participación de la mujer. Esto no era más que el reflejo de una sociedad profundamente patriarcal como era el pueblo judío en tiempo de Jesús, que consideraba a la mujer ritualmente impura durante la menstruación y como consecuencia del parto, según la Tora la mujer es inferior al varon en todo (Flavio Josefo) aspecto que hoy en dia lo rechazamos incluso en la sociedad judía de hoy.
En masonería, las cenizas se emplean en algunas ceremonias masónica como símbolo de la caducidad de lo terreno. (Diccionario Enciclopédico Abreviado de la Masonería. Lorenzo de Frau Abrines. Edit. Cia General de Ediciones S.A. – Mexico).

El Miércoles de Ceniza enfatiza dos temas: nuestra pecaminosidad ante Dios y nuestra mortalidad humana y el servicio se centra en ambos temas, ayudándonos a darnos cuenta de que ambos han triunfado mediante la muerte y resurrección de Jesucristo. Las cenizas en el contexto bíblico son un símbolo antiguo. pues en Génesis leemos que Dios formó a los seres humanos a partir del polvo de la tierra (Génesis 2: 7). Después de la expulsión del Jardín del Edén, Dios le dice a los primeros seres humanos “polvo eres y al polvo volverás” (Génesis 3:19 NRSV). La palabra hebrea traducida como polvo ocasionalmente se interpreta también como cenizas. A lo largo de las Escrituras, las cenizas son parte de rituales en los que las personas buscan perdón y lamentan su pecado (ver Números 19: 9, 17; Hebreos 9:13; Jonás 3: 6; Mateo 11:21 y Lucas 10:13, entre otros).

Actualmente, la tradición marca que a los cristianos, en algunas denominaciones no en todas,  se les impone una cruz de ceniza en la frente mientras se pronuncian las siguientes palabras: “Polvo eres y en polvo te convertirás» y “Conviértete y cree en el evangelio”. Este acto no es considerado un sacramento por la Iglesia sino un sacramental, un signo sagrado que imita a los auténticos sacramentos. La ceniza con la que se lleva a cabo este ritual cristiano se obtiene de la quema de las palmas del último Domingo de Ramos, acto que también guarda un gran simbolismo.

Durante el Miércoles de Ceniza, al igual que todos los viernes previos al Domingo de Resurrección, se debe practicar la abstinencia (desde los 14 años) y el ayuno (desde los 18 y hasta los 53). El primero de estos mandatos consiste en no comer nada de carne durante ese día y el ayuno, por otra parte, en realizar una única comida en todo el día. Este día servía como inicio a las normas que los cristianos debían cumplir durante la Cuaresma y que buscaban ofrecer algún sacrificio y renuncia como muestra de arrepentimiento y como un intento por acercarse a Dios. El recordatorio de la fragilidad de la vida y la proximidad de la muerte pretendía hacer que los fieles tuvieran presente la necesidad de comportarse como buenos cristianos para ser merecedores de acceder al Reino de los Cielos y vivir eternamente junto a su Dios.

Debemos aclarar que actualmente para la Iglesia Católica y algunas Iglesias Protestantes, el símbolo de las cenizas puede recibir cualquier persona, crea o no crea, creyente o no creyente, porque el símbolo es también de conversión y de reconciliación.

En la Iglesia Católica, el Miércoles de Ceniza es una celebración contenida en el misal Romano. Por lo que en la misa se bendice e impone en la frente de los fieles la ceniza hecha de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior.  Para la ceremonia se deben quemar los restos de las palmas bendecidas, luego son rociadas con la llamada agua bendita y aromatizadas con incienso.  Las cenizas son impuestas en la frente, haciendo la señal de la cruz con ellas mientras el ministros dice: “Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás o Conviértete y cree en el evangelio.

De conformidad a la tradición cristiana la Cuaresma comienza el miércoles de Ceniza y termina en la tarde del Jueves Santo cuando se recordara  la  ultima cena del Señor, así la iglesia católica celebra la misa de la cena del Señor y los protestantes el culto de la Santa Cena, ambos recordando el mandato del maestro divino Jesús que cuando la establece ordena que la celebración se la haga en memoria suya. (Lucas:22)

La Cuaresma No fue observada por los primeros cristianos, la misma se empieza a considerarse por primera vez en la Iglesia Romana y es aprobada oficialmente su celebración en el año 360 D.C. en el Concilio de La Odisea que ordena que fuera observada para constituirla en tiempo de penitencia, pero no se fija los 40 días; al principio los creyentes dedicaban uno o dos días y nunca más de una semana.

Es en la edad media, cuando la Iglesia Romana tenia poder político y religioso, que empieza a exigir que sea estricta en la abstinencia, meditación y ayuno, tratando de imitar el ayuno de Jesús en el desierto de 40 días y 40 noches y  la tentación que recibió del demonio. La Cuaresma como la conocemos hoy, en su liturgia y en su contenido, fue aprobada definitivamente en el Concilio del Vaticano II que se inició en Octubre de 1962 y que fue convocado por el Papa Juan 23.

La Cuaresma ni el Miércoles de Ceniza NO están descritas en el VLS y es producto de una tradición de la iglesia católica, pero que es aceptada por la mayoría de las iglesias cristianas. Incluidas las protestantes, cada una de conformidad a su visión y doctrina.

Es bueno recordar y señalar que en nuestra cultura boliviana, los ritos religiosos de duelo, de pago o agradecimiento a la Tierra que utilizan distintos elementos, después de terminadas las ceremonia estos elementos son quemados y reducidos a cenizas para después ser esparcidos o enterrados como un símbolo de purificación de personas o de ambientes y como símbolo de atraer la buena suerte y protegerse de los espíritus inmundos.

CONCLUSIONES:

Como un principal conclusión, es aquella que el rito inicial del uso de las cenizas  de demostración de dolor ha cambiado de manera tal que  hoy por la tradición de la iglesia se ha reducido a una marca de la cruz solamente y únicamente el Miércoles de Ceniza.

De otra parte, señalar que no es un sacramento, sino más bien un ritual con el símbolo de la ceniza.

Finalmente, en este nuevo inicio de Cuaresma recordar que ante las equivocaciones que podamos cometer en nuestra vida esta sobretodo el arrepentimiento y la reconciliación, debiendo practicar como masones el perdón y la reconciliación y  no la confrontación, ni mucho menos la injusticia y la discriminación, no tanto así la penitencia y el ayuno; teniendo presente que el Señor mas que ayuno desea un cambio de actitud y de misericordia para con nuestro prójimo.  

El maestro Jesús nos dice: “Id pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero y no sacrificio. Porque NO he venido a llamar justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mateo 9: 13)

Finalmente, en este tiempo de pandemia y  guerra en que posiblemente la humanidad toda enfrente una tercera guerra mundial, deseo pedirles sus oraciones e invocaciones al GADU para que la Paz reine en este mundo y para que nosotros los masones seamos sembradores de paz.

HE CUMPLIDO V.M.

H:.M:. Humberto Fernández Salgueiro

RESP:. Y BEN:.LOG:. MARISCAL DE AYACUCHO NO. 6

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