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Las columnas Boaz y Jakin

Jaquin y Boaz era el nombre dado a los dos pilares de bronce que se encontraban en el pórtico del Templo de Jerusalén. Fueron hechas por el artesano Hiram de Tiro, por mandato del rey Salomón. El pilar de la derecha llevaba el nombre de Jaquin y el de la izquierda el de Boaz. Estas columnas tenían un tamaño de aproximadamente ocho metros de altura, su función no era la de sostener algo sino que tenían un carácter más enigmático. A través del tiempo se les ha dado varios significados y simbolismos.

La teoría más convincente de los nombres, es que son las dos primeras palabras de dos líneas provenientes de los salmos del rey David: “Jehová establecerá (Jaquin) tu trono para siempre», «en la fortaleza (Boaz) de Jehová se regocijara el rey”

Si esto es correcto las columnas Boaz y Jakin simbolizan las promesas dadas por Dios a David sobre su dinastía y que esta no acabara nunca, permaneciendo eterna con el Mesías prometido al pueblo de Israel.

Las órdenes masónicas a través del tiempo han adoptado estos pilares y les han dado un significado mucho más esotérico. Albert Pike destacado escritor y activista masón en su obra; Moral y Dogma del rito escocés antiguo y aceptado menciona lo siguiente:

Estas columnas eran imitaciones llevadas a cabo por Hiram, el artesano de Tiro, de las dos columnas consagradas al Viento y al Fuego en la entrada del famoso templo de Melkarth, en la ciudad de Tiro.

Del fragmento ya se desprende la idea de dualidad de principios que les confieren a los pilares, con la comparación hecha con columnas consagradas al “viento y al fuego” alejándose de la concepción de promesa divina. Así para la masonería y otras ordenes esotéricas como la orden Golden Down y la orden de los Rosacruces representarían siempre principios duales como: el bien y el mal, el macho y la hembra, el padre y la madre, el gobierno y la religión, la luz y las tinieblas, Osiris y Typhon, Ormuz y Ariman, Satanás y Jesucristo, la forma y la materia, el fuego y el agua, la inercia y el movimiento, la energía y la materia, la sal y el azufre (estas dos son alegorías a la esencia y a la sustancia) y al signo zodiacal de Géminis-los gemelos-. Las columnas poseen dos colores para las órdenes de la masonería: la blanca que sería Jaquin es el emblema del sexo femenino y la negra que sería Boaz el emblema del sexo masculino.

Para la cábala Boaz y Jakin son los dos pilares situados a la izquierda y derecha del árbol de la vida y representan la misericordia y la fuerza.

Las columnas también aparecen representadas en ciertas cartas del tarot como en la carta de la Sacerdotisa -perteneciente al juego de cartas de la línea Rider Waite. Los pilares en este tarot son representados de acuerdo con los simbolismos dados por la orden de Golden Down.

La piedra de Jacob es la PIEDRA VIVA, no hecha de manos. El Calicanto es la roca muerta hecha de manos. La Piedra de Jacob, está representada en las dos bases de las columnas del Templo y tiene dos sentidos o interpretaciones según entrando: a la Izquierda JAQUIN (que representa la cabecera o almohada); y entrando a la derecha BOAZ (que representa el Arca o alcancía). De esta alegoría se desprende la interpretación lógica del axioma: -¿Quiénes fueron los que murieron, si no los que desobedecieron de tal manera que no entraron en el ARCA? – ¿Quiénes fueron los que murieron, si no los que desobedecieron de tal manera que no entraron en el REPOSO? – Hebreos 3: 12-19.