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LA PIEDRA BRUTA Y LA MORAL DEL APRENDIZ

El Dr. Cesar Elizondo en su ensayo “El Hombre ser imperfecto pero perfectible” expresó qué: “La humanidad entera desde sus inicios ha buscado la perfección en todo lo que hace y representa. Como seres humanos, somos imperfectos, pero esto radica en la propia naturaleza del hombre, quien potencia las cualidades espirituales y morales que le permiten contender día a día el perfeccionamiento, pensando y reconociendo lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto, y teniendo la capacidad de expresarse de diferentes formas verbales y no verbales para así alcanzar, no solo su propia perfección si no también la de los que lo rodean”.

INTRODUCCIÓN:

El autor del libro “Mi primer destello” Ronald Morales Foronda, plantea que nuestra augusta Orden tan sabia en su simbolismo, nos dice, que el Aprendiz debe trabajar en desbastar la piedra bruta, con el fin de despojarla de todas sus asperezas y de acercarla más a la forma que este en relación con su destino. Al momento de la iniciación nos proveen de dos herramientas indispensables para tal labor, el Mazo y el Cincel, estas fueron usadas desde tiempos inmemoriales, desde los obreros, hasta los artistas, quienes le daban la forma simétrica y definida para hacer útil la roca.

Así, emulándolos, nosotros debemos construir nuestros templos con cimientos sólidos, utilizando estas herramientas, antes operativas como el mazo y el cincel, y ahora especulativas y representadas por la inteligencia y la voluntad inquebrantable.

1)   El mazo, es el símbolo de nuestro poder, manifestación de nuestro temple, constancia y voluntad, por tanto, es representación simbólica, de la fuerza y de la tenacidad firme del masón. 

El mazo es la fuerza que rompe la piedra, es el golpe certero de la fuerza de un brazo, expresión de voluntad y concepción de la búsqueda de un fin estético, esfuerzo constante para conseguir un logro, esto es el sentido de nuestra perfección interior, como elemento transformante al servicio de los demás.

En Derecho y en el trabajo diario de quienes administran y operan justicia, el mazo También llamado Gavél, mallete o martillo del Juez, simboliza el temple y la voluntad ante las vicisitudes que se le presentan a un mortal, con la difícil tarea asignada de impartir justicia.

2)El Cincelsimboliza la determinación y concentración inquebrantable en un punto u objeto dado. Es el pensamiento, la inteligencia que orienta, para ver las partes positivas de la misma. Nos permite trazar una línea hacia la verdad, sacando lo falso, aparente y engañoso de la vida material, con el afán de superarnos y perfeccionarnos efectivamente.

El mazo expulsa con voluntad y fuerza de la piedra las cuestiones individuales, y el cincel reintegra con discernimiento y belleza las cuestiones universales.  El desbastado y pulimiento de la piedra bruta y la meditación permanente de este gesto simbólico, liberará al Aprendiz de sus ataduras individuales y morales, y le conferirá más allá de los sueños la posibilidad de inyectarse en una realidad del orden universal, la de real mediador entre el cielo y la tierra. El mazo y el cincel operan conjunta y simultáneamente en la piedra bruta. La utilización correcta del mazo y del cincel, herramientas representativas de la voluntad y la inteligencia nos permitirá hacer de este, un mundo más justo, más tolerante y fraternal.

DESARROLLO DEL TEMA:

El significado simbólico de la Piedra Bruta, sugiere una estrecha relación con un sistema moral que la Masonería nos enseña en torno a la perfección del hombre, en la búsqueda del desarrollo espiritual y hacia las conductas sociales basadas en valores como, el respeto, la fraternidad, la humildad, la tolerancia y los derechos del individuo.

Este sistema moral es representado por la piedra rudimentaria, que, desde muy temprano, a nivel de aprendiz, nos estimula a un incesante trabajo en torno a las prácticas y doctrinas masónicas, en un vehemente deseo de buscar la Verdad.

Nosotros HH\ AA\, somos la piedra bruta  puesto que hemos sido sacados de las entrañas del mundo profano, llamados a que libremente nos uniéramos a la Orden y que junto al resto de nuestros QQ\HH\, pusiéramos manos a la obra para tallarnos y pulirnos a nosotros mismos, con el objetivo final de ser partícipes de la gran construcción de nuestro destino.

El Aprendiz debe labrarse a sí mismo, pues es la piedra bruta. Debe alejarse de los vicios profanos y de sus propios defectos, de la pereza, el egoísmo y la falta de propósito vital. Debe prepararse para ser útil, debe perfeccionarse a sí mismo y encontrar su esencia. Debe encontrar el valor de la libertad, de la tolerancia y de la fraternidad. Para esto la masonería le muestra un camino que ya han recorrido otros antes que él, pero que por definición es un camino personal. Las señales de este camino le son mostradas gradualmente y le van ayudando a internalizar un sistema moral y de autoconocimiento que le guiarán. No obstante, la enseñanza masónica no es una metafísica, no es un dogma, sino un método de trabajo.

La palabra “moral” viene del latín “moris” que significa “costumbre”, por lo tanto, podemos decir que tiene que ver con transformar determinadas acciones en hábitos y éstos, a su vez, en costumbres. Para el Aprendiz, la actitud moral es una conducta indispensable, de vital importancia, no sólo para pulir su piedra y que su obra se vea realizada, sino también para garantizar que sea una buena obra para la humanidad.

Muchos expertos definen lo “moral” como reglas internas de conducta para que los miembros de un grupo de cualquier índole puedan participar y trabajar armoniosamente, y que es vital para el correcto funcionamiento de dicho grupo. También se dice es el estudio de buenas y malas acciones para conservar la estabilidad en su sociedad. Misma cara de la moneda vista desde ángulos diferentes.

Uno de los principales objetivos de la masonería es el de formar hombres de libre pensamiento y dedicados al progreso propio y de la humanidad. En este punto la moral masónica juega un papel de suma importancia para el aprendiz. No es una regla que impone una creencia, más bien le da las herramientas al aprendiz, a manera de guía, para formar correctamente su moral personal. La moral masónica no pretende más que pulir al hombre de manera que sea digno de vivir y aportar buenas obras en su comunidad. En la masonería, la moral sirve para pulir y perfeccionar la piedra. De la misma manera, la moral pule y perfecciona al hombre, de forma que no pierda su estructura, su objetivo y se mantenga siempre en su curso de buenas acciones. El aprendiz debe utilizar ésta moral como un filtro por el cual debe pasar sus propios principios para actuar en el mundo profano.

CONCLUSIÓN:

En conclusión QQ\HH\ para el aprendiz, es indispensable asimilar bien los dictados de la moral masónica para obrar en su comunidad, que tienen por fundamento la Verdad. La masonería como escuela iniciática y estudiosa de la filosofía moral, es capaz de generar un conjunto armónico de seres humanos que asumiendo su misión sobre la tierra, llevan por todas partes la idea del progreso y el perfeccionamiento, mediante los continuos golpes del mazo y el cincel, para llegar al pulimento simbólico de la piedra bruta, superando y reflexionando  mediante la moral, la materialidad de su vida profana y aplicar sobre esta, los valores de Fraternidad, Caridad y Tolerancia los cuales nos harán más dignos de nuestra condición de masones, acercándonos más a ser piedras cubicas y a la perfección, para la satisfacción de la humanidad, nuestra augusta orden y nosotros mismos, como constructores de nuestro destino.

Valle de Cochabamba, 26 de marzo de 2020

He cumplido!!! Venerable Maestro…

                                                                       A:. Christian Miguel Burgoa Morales