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LA MASONERÍA AMENAZADA

En días recientes ha sucedido en el mundo masónico un hecho muy importante, que es necesario ponerlo en relieve porque se trata de un acontecimiento no habitual. La carta que a continuación exponemos, es la expresión de la Masonería Cubana ante las circunstancias que recientemente se han suscitado en la isla, pero que son parte de la realidad desde hace más de 60 años.

Sucede que, a raíz de la inconformidad de una parte de la población, grupos numerosos de ciudadanos cubanos, han expresado pacifica, pero públicamente, en las calles de La Habana, su protesta y desacuerdo con las privaciones que sufren y las acciones del gobierno cubano, el cual justifica desde hace 60 años la permanente crisis que vive el pueblo, por razones externas sin reconocer la responsabilidad e ineficacia del propio régimen. Esta protesta fue reprimida por los organismos de seguridad del estado con violencia y detenciones de los manifestantes que piensan contrario al sistema.

Esta actitud de protesta de una parte de la sociedad cubana, es plenamente legal pues es parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que reconoce en su artículo 19 el derecho a disentir y a expresar su opinión. La libertad de expresión, es un principio que apoya la libertad del individuo o de un colectivo, de articular sus opiniones e ideas sin temor a represalias, censura o sanción posterior.

El mencionado artículo establece que:

«Toda persona tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye la libertad de mantener opiniones sin interferencia y de buscar, recibir y difundir información e ideas a través de cualquier medio de comunicación e independientemente de las fronteras; ya sea oralmente, por escrito o impreso, en forma de arte, o por cualquier otro medio de su elección».

Esta versión del Artículo 19 tiene una enmienda al afirmar que el ejercicio de estos derechos conlleva «deberes y responsabilidades especiales» y «por lo tanto, está sujeto a ciertas restricciones», cuando sea necesario, «para respetar los derechos o la reputación de otros» o «para la protección de la seguridad nacional o del orden público, o de la salud o la moral públicas», pero siempre es para evitar daños a terceros.

Con todos estos antecedentes legales, morales y sociales de orden universal, el Supremo Consejo Masónico de Cuba envió la carta firme signada por el H:.M:. José Ramon Viñas Alonso, Soberano Gran Comendador del Grado 33 para la República de Cuba, al presidente del Estado Sr. Miguel Diaz Canel recha zando las deten ciones y violencia contra los manifestantes pacíficos. La misiva mencionada está expuesta en líneas arriba.

La reacción del régimen cubano a esa carta, fue la citación a una entrevista al firmante de la misma, en la cual se puede advertir la actitud y el carácter autoritario e intimidante de las autoridades políticas del estado cubano.

José Ramón Viñas Alonso, asistió y fue interrogado durante varias horas por tres agentes de la policía política en una unidad de la Policía Nacional Revolucionaria del municipio de Plaza de la Revolución, en La Habana. El

interrogatorio, obviamente, estaba dirigido al tenor firme y valiente de la carta del Supremo Consejo Masónico de Cuba, en la cual, unas vez más repetimos, el líder masón rechaza las detenciones y violencia contra “los manifestantes pacíficos y ciudadanos que piensan contrario al sistema” y además, denuncia que el estallido social en la Isla “muestra la inconformidad manifiesta en la que vive el país” y acusa al gobierno de recurrir a una justificación habitual al apuntar siempre como responsables de la crisis a “razones externas sin reconocer la responsabilidad e ineficacia” del propio régimen.

Viñas Alonso con sus compañeros luego del interrogatorio. Ellos lo esperaron frente a la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria hasta que lo liberaron (CubaNet)

“Yo les sugerí una invitación al Supremo Consejo, les dije que allí sí seríamos tres para tres en una verdadera igualdad”, reveló Viñas Alonso luego del intimidante interrogatorio. Al salir, vivió uno de “los alegrones más grandes” de su vida al encontrarse con varios compañeros masones que lo esperaban en la puerta de la unidad policial desafiando el toque de queda. “Sentí orgullo masónico”, aseguró.

Según reveló CubaNet los agentes de las fuerzas cubanas le “cuestionaron la posición de la masonería ante las protestas y le sugirieron que redacte una misiva “sobre la vacuna y otros logros”.

Por su parte, la Gran Logia de Cuba señaló como “preocupante el uso excesivo de la fuerza por parte de los encargados del orden”. “Hoy vemos con tristeza que algo que se veía venir por el descontento y las carencias entre la población se haya materializado en manifestaciones en todo el país”, expuso la Gran Logia y definió como “inaceptable el llamado para una confrontación entre cubanos”.

También manifestaron estar “al lado del pueblo cubano” y abogaron “por la paz, la concordia y la justicia social”. “Exhortamos a que la tolerancia, la búsqueda de la verdad y el amor fraternal sean las divisas que primen en cualquiera de las circunstancias”.

Medios de comunica ción han comentado que los masones han tenido una gran presencia en la historia cubana, especialmente en las luchas por la independencia. La mayoría de los próceres de aquella gesta lo eran, como Máximo Gómez y Antonio Maceo e incluso la condición de masón de José Martí, que la pusieron en duda durante décadas, fue finalmente confirmada.

Pero con el paso de los años y la llegada del castrismo, el protagonismo político de los masones disminuyó notablemente. En la actualidad se calcula que hay un poco más de 27.000 masones repartidos en 320 logias en toda la Isla.

El Supremo Consejo masón después de la declaración de la Gran Logia de Cuba, manifestaron estar también “al lado del pueblo cubano” y abogaron “por la paz, la concordia y la justicia social”. “Exhortamos a que la tolerancia, la búsqueda de la verdad y el amor fraternal sean las divisas que primen en cualquiera de las circunstancias”.

Hasta ahora, las organizaciones defensoras de los derechos humanos y los movimientos disidentes han logrado documentar 382 detenciones desde el domingo pasado y 28 desaparecidos. Los arrestos se produjeron por fuerzas del régimen, en su mayoría agentes de civil, que comenzaron sus redadas luego de que el dictador Miguel Díaz Canel llamara a los “revolucionarios comunistas” a salir a combatir a los que protestaban, en un acto de desesperación e impunidad que lo puso en el foco mundial.

En paralelo a las detenciones, se bloquearon los datos móviles: sin acceso a redes sociales, los manifestantes no podían ni informarse de más movilizaciones ni difundir en el resto del globo lo que allí sucedía.

Como con los masones, Díaz- Canel fue en búsqueda de la prensa, intentando silenciar a los corresponsales. Las fuerzas de

choque golpearon a un fotógrafo de la agencia AP e incluso se llevaron detenida a una influencer en vivo, mientras daba una entrevista para la TV española.

Al parecer, la Masonería Cubana, muestra unidad y fortaleza de principios, aunque en el reciente pasado, surgió una polémica con el Gran Maestro de la Gran Logia Cubana Ernesto Zamora Fernández a quien se lo condeno por servilista y cobarde y aliado del régimen:

  • Por el silencio que mantiene ante las privaciones del pueblo;
  • La petición a EE.UU. que concluya el embargo a Cuba. La justificación mas utilizada por el gobierno, para explicar desde hace 60 años, la debacle de su economía;
  • Declarar que, pese a los problemas del país, ninguno es comparable con los beneficios que otorga el régimen. “Con condiciones mínimas, pero tenemos asegurada una escuela y enseñanza para nuestros hijos; también con carencias tenemos hospitales y operaciones de alto costo de forma gratuita; gozamos de décadas de paz, algo de un altísimo valor; no tenemos el flagelo de niños abandonados y desnutridos por las calles”, manifestó el G:.M:. Zamora en una carta dirigida a los masones y que despertó la polémica.

Finalmente, Diaz Canel extendió una invitación al Gran Maestro Ernesto Zamora Fernández, para reunirse el 24 de agosto 2021, ignorando al H:.M:. José Ramon Viñas Alonso, Soberano Gran Comendador del Grado 33 para la República de Cuba. La exclusión de este último, del encuentro con la presidencia del país, llega días después que publicara una carta abiertamente crítica contra Díaz- Canel.

El Gran Maestro (GM) de la Gran Logia Masónica de Cuba, Ernesto Zamora Fernández, declinó asistir a dicha reunión programada con el gobernante de Cuba, según reveló el líder de esta fraternidad en declaraciones a Radio Martí.

“En las últimas horas, hemos estado recibiendo opiniones y llamadas de los hermanos, y valorando la situación creada, hemos decidido no asistir a la reunión convocada para mañana martes 24 de agosto con la presidencia del país en aras de preservar la unidad masónica”, indica una carta de Zamora publicada por Cubanet.

Al ser excluido de esta reunión, el Soberano Gran Comendador explicó: “Si se pretende citar a la Institución masónica, todos sabemos que la masonería está compuesta por dos potencias y excluir al Supremo Consejo lo vemos como un acto de desacierto e injusto, como cubanos también tenemos derechos a expresarnos. Situaciones como está solo dividen a la masonería”.

El escritor y masón cubano Ángel Santiesteban, agradeció la decisión de Zamora de no asistir al encuentro con el sucesor de Raúl Castro, y dijo que con ella «se está haciendo historia». “Fraccionar a la masonería en la isla”, es la intención fallida del gobernante Miguel Diaz Canel, al convocar a una reunión con el Gran Maestro Ernesto Zamora Fernández, e ignorar para el encuentro al

Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, José Ramón Viñas Alonso.

Anticipó que es posible que el régimen tome algunas represalias. “Se ha hablado de la posibilidad de que puedan sacar la masonería de Cuba”, comentó.

A su entender, dijo Santiesteban, “el SGC no es que esté desesperado o le urja o que desee hacer una reunión con Díaz-Canel, pero si se trata de invitar a la masonería, hay que invitar a los dos cuerpos que conforman la masonería o a ninguno”.

La masonería en la isla es “comandada” por “dos fuerzas o potencias” que, conforme a la declaración del escritor, “tienen acuerdo de amistad y paz”. Santiesteban añadió que al declinar reunirse con Díaz-Canel, “se ha constatado que la masonería está unida y que es fuerte”.

Información obtenida, por el autor, de: Diario Las Américas. Radio Martí, Infobae. Cubanet.

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