Home > General > Entropía

Para empezar debo decir que los seres humanos no tenemos ninguna característica física o biológica diferente de los otros seres vivos sean bacterias, plantas o animales en lo referente a la entropía. Así que debemos extender a todos ellos y preguntarnos si la entropía pudiera ser contraria a la existencia de los seres vivos en general que, eso sí, es algo que se ha planteado con anterioridad.

La entropía de un sistema puede verse como una medida del desorden de sus componentes. La segunda ley de la termodinámica sostiene que todos los procesos que ocurren en el universo se realizan de manera que siempre aumenta el desorden, y por tanto la entropía, a nivel global aunque no necesariamente a nivel local, esto es en un espacio pequeño y/o un intervalo de tiempo pequeño. Es decir, las transformaciones e intercambios energéticos suceden de manera que, a la larga (dentro de un tiempo razonable), siempre aumenta la entropía total del sistema y su entorno.

Esta segunda ley de la termodinámica podría parecer contradictoria con la existencia de los organismos vivos porque estos están altamente organizados. Y por eso viene el dilema de si con su existencia están contraviniendo ese principio de la termodinámica. Pero la respuesta es que no, no existe ninguna contradicción. Y la explicación está en que todos los organismos vivos, ya sean bacterias, plantas o animales, extraen energía de sus alrededores, por ejemplo, obtienen energía de la combustión de materia orgánica, para aumentar y mantener su compleja organización. Por esta razón en los seres vivos disminuye la entropía, pero ese orden de sus componentes, esa disminución de la entropía, se mantiene aumentando la entropía a su alrededor.

Así que, en resumen: todas las formas de vida, más los productos de desecho de sus metabolismos, tienen un aumento neto de la entropía. Más aun, para sostener la vida hay que aportar energía dentro del ser vivo. Si se deja de hacerlo, el organismo muere pronto y tiende siempre hacia la destrucción del orden que tenía, es decir hacia el desorden o aumento de entropía.

En cada uno de los 7 mundos en que evolucionamos, operan leyes y fuerzas que condicionan las actividades que se llevan a cabo en los diferentes planos o niveles de consciencia.

Toda creación se origina en un impulso desde los niveles más sutiles y toma forma como arquetipo con sustancia del mundo del pensamiento.

Cuando la forma de pensamiento creada se manifiesta como forma física, se ve sujeta a las fuerzas que operan en este reino de  la naturaleza.

Una de las leyes existentes en el mundo físico que afecta a todo lo que en este plano existe, es la Entropía.

La Entropía es la tendencia de los sistemas al desorden, a la autodestrucción. Para vencer la entropía o generar entropía negativa, se requiere un esfuerzo consciente y deliberado de inyectarle vida permanentemente al sistema. Es necesario que el sistema se renueve constantemente para vencer la fuerza entrópica.

Como toda organización existente en el plano físico, está sujeta a esta fuerza que la afecta, y por lo tanto requiere que sus miembros estén alerta para renovarla incesantemente y evitar su disolución por causa de la entropía.

Pero la manifestación física de casi toda organización humana es una consecuencia natural del arquetipo mental que la sustenta, las acciones se emprenden para redefinir su rumbo deben estar en completa armonía con su arquetipo.

Así como las matemáticas y la geometría en alguna época eran conocimiento oculto y luego se convirtieron en parte común de las enseñanzas a la humanidad, las verdades que hoy conocemos serán de conocimiento general.

Esto no implica que debamos permanecer como elementos pasivos aguardando a que ellos se nos aparezcan en brillante espectáculo y nos digan lo que debemos hacer, el acudir a un hermano mayor en busca de alguna respuesta o solución a su duda o desconocimiento de la materia en cuestión, se debe entender que el Maestro no le dará la respuesta, simplemente le señalará el camino para que él deba, por sus propios medios, encontrar la respuesta.

Así como cada órgano del cuerpo humano está especializado y cumple funciones específicas, así cada uno de los miembros de una organización cumple un papel específico en el desarrollo de la misma. Cada uno de nosotros tiene talentos que le son propios; algunos tienen la facultad de planear e idear, otros la capacidad para hablar en público; otros poseen habilidades de sanación del alma; algunos más poseen el don de escribir así pues es conveniente que los componentes del grupo se manifiesten abiertamente en su “propia habilidad” a fin de encarar el tema con mayor holgura y libertad, lo que permite a su vez el conocerse a sí mismo y respetado por los otros miembros del grupo, de esta manera estamos encontrando, cada cual, sus talentos dominantes y los ponga al servicio de la obra. 

Cada noche antes de dormirnos y por la mañana al despertar, además de los ejercicios básicos de retrospección y concentración, deberíamos cada uno de los que compone el “grupo” orar para que el pensamiento secuencial transite por el camino conveniente se convierta en hechos necesarios. De esta manera reforzamos nuestras habilidades espirituales en procura de enriquecernos transmitiendo las características sublimes del cuerpo espiritual a la humanidad.

Exactamente hoy cuando toda la humanidad está causando desorden a través del miedo, se hace necesario el actuar en entropía, que cada hermano otorgue con humildad todo su accionar en beneficio del prójimo, sin ver su condición económica o social; de esta manera nos auto sanamos de diferentes virus que acometen a nuestro cuerpo físico saldando cuentas pendientes del comportamiento mezquino que de tanto en tanto se manifiesta la naturaleza. Es momento propicio a reflexiones propias y profundas e ir descubriendo nuestros egoísmos, falsedades, rencores, envidias, mentiras, ambiciones que dañan nuestro espíritu sin recordar que somos seres en búsqueda de la Luz eterna y profunda y dar muestra de que los humanos que no viven al azar manifiesten toda su esencia noble, desinteresada y en la oscuridad de la noche encontramos el camino de la orientación a la Verdad.