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El Trabajo Bien Dirigido

“ El único lugar donde el éxito viene antes del trabajo es en el diccionario”

Vince Lombardi

Explorar nuestra ética, analizar emociones, cotejar valores e ir a la caza de prejuicios camuflados. Es mucho el trabajo que debe realizar el compañero. Trabajará con las manos y trabajará con el juicio, cavará para el cimiento y techará. El compañero esta en el territorio medio y por lo tanto todo le incumbe. Casi todo el simbolismo de la Masonería, casi todas las herramientas, están presentes en el Grado.

Buscará el oro, su riqueza intelectual y “la cultivará y sublimará a fin de obtener sabiduría y virtud”. Así lo exige la Orden siendo como es una escuela de perfeccionamiento moral y espiritual.

En el manual de compañero Lavadini enuncia “Así como un primer discernimiento entre el vicio y la virtud y entre el error y la verdad, fue necesario al Aprendiz antes de poder viajar o progresar del Occidente al Oriente y de las tinieblas a la Luz, así también el reconocimiento de sus facultarles, por medio de las cuales el Compañero empieza a contestar a la pregunta ¿Quiénes somos? es condición necesaria para emprender los viajes o etapas de progreso que lo esperan en esta segunda fase de su carrera masónica”

Se espera que de esta introspección, de ésta auto observancia apoyada en el Rito la liturgia y el símbolo, vaya decantándose el conocimiento y seguir caminado por el interminable camino de la perfección intelectual y moral. Perseverar en la búsqueda de la belleza, del conocimiento, forjar un juicio recto, saber interpretar los planos y ayudar a edificar sin asperezas. El aprendiz ya conoce el sitio para cada cosa en la Logia y sabe lo importante que es el que cada cosa esté en su sitio.

Entiende los principios y el fin de la Orden y se aplica en la doctrina. Debería entenderse que el “paso” al Grado “No es un premio, ni un estímulo, ni un honor. Es la INICIACIÓN de un nuevo camino por medio de un nuevo rito”. Verdaderamente clarificador para el compañero el saber que no ha sido premiado ni es alentado por medio de galones o estrellas. Es esencialmente masónico el planteamiento de dar luz sin deslumbrar. El abrir puertas según se van ascendiendo niveles, ir logrando las cualidades requeridas para la iniciación de un nuevo camino. Un ascenso que es progresión en el entendimiento, el avance en pos del ideal masónico: la luz, la iluminación, la purificación

El compañero ya se sirve de otras herramientas y sabiendo de la plomada y el nivel ya puede levantar muros. El grado de Compañero es un grado esencialmente operativo en cuanto se refiere a la Religión del Trabajo, de una manera más especial que los otros grados, indicando la necesidad de aquél para todo ser humano, como condición indispensable y medio de su progreso.

¿Qué es preciso entender por Trabajo en Masoneria?. Muy a menudo los Masones confunde el símbolo con la realidad; se imaginan haber trabajado masónicamente por el echo de haber seguido con asiduidad los trabajos de su Logia, haciendo honor, en su oportunidad a los “Trabajos de masticación”, ¡Ay¡ los que piensan así no conocen de la Masonería sino la letra muerta: todo lo ignoran del verdadero trabajo iniciático.

Este “trabajo por excelencia”, al cual se consagra los Sabios de todos los tiempos, está muy lejos de limitarse al cumplimiento de ceremonias simbólicas, por muy profundamente significativas que sean. La “Gran Obra”, a la cual nos convida la Francmasonería, implica en efecto, participación efectiva de nuestra parte en la empresa más sublime que se pueda concebir, puesto que se trata nada menos que de la creación del Mundo o de su perfección, lo que viene a ser exactamente lo mismo. Estamos llamados a conocer la marcha del Progreso, a adivinar las intenciones de los que se quiere hacer, a descifrar, en otros términos, el plan de la inteligencia constructiva del Universo, a fin de poder intervenir útilmente con el fin de favorecer en todas partes la parición de lo mejor.

Amos, el profeta, en su visión de la plomada, anuncia que las murallas de los templos, de los tribunales y de las casas de los hebreos, están condenadas a desplomarse, pues han sido construidas sin las herramientas que proporcionan estabilidad.

Amón pedía a sus compatriotas que se ilustraran y cultivaran para no ser simples esclavos de sus prejuicios, y que purificaran sus mentes para la virtud. Qué tribunal se sostiene sin el nivel, sin considerar que todos somos iguales ante la ley. Qué casa levantada sin plomada mantiene equilibrio y virtud. Amos pedía la ilustración y la virtud para no ser esclavos de vicios y prejuicios. El compañero observa, mide, coteja, examina y aprende de lo bien hecho por otros.

El Masón debe considerar el trabajo de una manera completamente diferente de como lo considera el hombre vulgar: para éste el trabajo es una necesidad y casi una esclavitud, un yugo que pesa sobre él por 1a fuerza de las circunstancias, al que debe sujetarse para vivir. Mientras el hombre ordinario trabaja para vivir esclavo de sus necesidades y de sus deseos, el Masón debe vivir para trabajar, es decir, para hacer una obra o una labor, expresando el Ideal que hace de él un artista diferenciándole del artífice.

El compañero ya no ve sólo piedras y cantera, ve espacios, contorno, hogar. Explora la extensión que contiene su materia. Descubre que no hay nada vacuo en sí, que no hay vacío, que esa sensación de vaciedad que padece una gran parte la sociedad es desconocimiento del Yo, de la esencia del yo. Descubrirlo y pulirlo es un trabajo masónico.

“El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el Aburrimiento el vicio y la necesidad”

He cumplido V∴M∴

Autor: MAURICIO FERNANDO LIMPIAS CAMACHO

Fecha: 13 DE FEBRERO DE 2020

Bibliografía Consultada:

             www.diariomasonicocom

             El compañero y sus Misterios, “Jorge Adoum”

             Manual del Compañero Mason “Aldo Lavagnini”

             El Libro del Compañero “ Oswald Wirth “

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