Home > Templarios, KTP > EL SÍMBOLO DE LA ORDEN DE LA SAGRADA SABIDURÍA

EL SÍMBOLO DE LA ORDEN DE LA SAGRADA SABIDURÍA

Jesús habló: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Juan 8:12

Jehová da la sabiduría, de su boca viene el conocimiento y la inteligencia, provee de sana sabiduría a los rectos y nos enseña que la sabiduría sólo impera a través de nuestras acciones y obras, y sirve para llegar a ser dignos es su sagrado nombre.

Cuando la sabiduría entre en tu corazón y la ciencia fuere grata a tu alma, la discreción te guardará y te preservará la inteligencia. PROVERBIOS 2

EL CAMINO INICIÁTICO

Hace mucho tiempo que iniciamos el camino de retorno a la luz; desde que visitamos el VITRIOL con ansias de adquirir sabiduría; hoy después de ese tiempo sabemos que estamos caminando hacia la tierra de la luz, a la ciudad del tabernáculo, hacia la alta colina cuyo fundador es Dios, que reina con su omnipotencia; allá está el Símbolo de la Orden: un triángulo equilátero emblema de la deidad que nos recuerda a nuestro Dios y su:

Omnipotencia. Porque tiene el poder sobre todas las cosas, en todos los tiempos, en todas las formas, “todo lo puede” y no hay pensamiento que se esconda de él.” Job 42:2

Omnipresencia. Su presencia es continua a través de toda la creación, aunque no se revela a todos en la misma manera. Salmo 46:1; Isaías 57:15.

No hay molécula o partícula atómica que sea tan pequeña en la que Dios no esté totalmente presente, y ninguna galaxia tan vasta que Dios no la abarque.

Omnisciencia. Soberano sobre su creación de todas las cosas, ya sean visibles o invisibles, Dios lo sabe todo 1 Juan 3:20. Salomón expresa perfectamente esta verdad

 cuando  dice,  “…porque  solo  tú  conoces  el  corazón  de  todos  los  hijos  de los hombres”   1 Reyes 8:39.

El camino iniciático para llegar al símbolo de la orden es largo, lleno de sabiduría que se acumula en el viaje por la vida, construyendo, reconstruyendo, dando y recibiendo amor, viviendo en fraternidad, aprendiendo a cobijar y guiar.

Como piedras vivas, edificamos la casa espiritual y sacerdocio santo, empezamos en silencio, con la convicción de llegar a ser la piedra elegida, la piedra angular. Fuimos aprendices o aprendices contratados; dejamos los campos y la siembra para dedicarnos a la construcción, aprendimos el lenguaje de los símbolos, único lenguaje que construye para salir de la oscuridad sin tropiezos, porque creemos en la palabra.

De la mano de los hermanos, participamos de la construcción de la gran obra aprendimos a compartir el pan y fue grande nuestra esperanza por estar encaminados hacia la tierra de la luz.

Somos el templo viviente de Dios, porque el Espíritu de Dios mora en nosotros y la esperanza se torna en misericordia, practicamos la humildad, conforme a la gracia de Dios que nos fue dada.

Salimos de Egipto para construir el templo y casa de Dios, cuarenta años, en medio del politeísmo, con la necesidad de construir y buscar la salvación.

Aprendimos en este viaje a dirigir una logia y nos dimos la tarea de seguir los pasos de un hombre justo, dijimos: subamos al monte del señor para adquirir el habla, como instrumento de avanzar el trabajo del templo.

Salimos de Babilonia para reconstruirnos y consolidar la unicidad de la Deidad: el Verdadero y Viviente Dios Altísimo, a unir el azul y el rojo, formando el violeta, llegamos a ser el hombre completo, aprendimos que lo espiritual y la materia son uno. Encontramos la salvación.

La perseverancia fue nuestro estandarte, donde los justos buscan protección y nuestro esplendor es Dios. Guiamos y protegemos a los que buscan la VIDA en la nueva Jerusalén, la Jerusalén celestial, liberando el pecado y la miseria.

Sacerdotes por siempre, sacerdotes y ministros del señor nuestro Dios. Verdaderos Sacerdotes Caballeros Templarios.

Después de tan bella, mística y fraterna travesía, estamos frente al Símbolo de la Orden, símbolo de la deidad, a cada lado del triángulo 7 letras y 7 en el centro donde encontramos el mensaje:

  • Amados no apaguen la luz de Israel
  • Cuya luz ilumina el día perfecto
  • Más toda nuestra fuerza proviene de Dios Además de:
  • De fruto
  • Recoja mana
  • Moisés, Aarón, Melquisedec

En cierta ocasión Moisés llevó a su rebaño al Monte Horeb y allí vio una zarza que ardía sin consumirse. Cuando se acercó para ver más de cerca, un ángel de Dios le habló, revelando su nombre, Moisés primer profeta y legislador de Israel, encomendado por Dios para liberar de la esclavitud, cubriéndose de la inmensa luminiscencia con la mano izquierda y ocultando el pulgar.

A Aarón «maestro» o «excelso» hombre iluminado de la montaña, Jehová lo nombró para ayudar a Moisés a sacar de Egipto a los hijos de Israel y para ser el portavoz de su hermano, Éx. 4:10–16, 27–31; 5:1–12:51.

En el monte Sinaí, Moisés recibió instrucciones en cuanto al nombramiento de Aarón y sus cuatro hijos para ejercer el Sacerdocio Aarónico, Éx. 28:1–4. y conducir el

Éxodo hacia la Tierra prometida, siendo por ello el primer Sumo Sacerdote de Israel. Aarón porta las vestiduras indicadas Éxodo 28: el pectoral con las doce piedras, asegurado por cadenas de oro y portado sobre el efod, y la mitra con la placa de oro que lleva la inscripción «Santidad para el Señor».

Melquisedec, rey de Salem, «Salem» nombre original de la ciudad de Jerusalén, palabra hebrea que significa «paz» esto hace a Melquisedec «Rey de paz», también significa «Rey de justicia» Hebreos 7:2. Sacando pan y vino, como era sacerdote del Dios Altísimo, bendijo a Abraham, diciendo: -Bendito Abraham del Dios Altísimo, el dueño de cielos y tierra, y bendito el Dios Altísimo, que ha puesto a tus enemigos en tus manos. Y le dio Abraham el diezmo de todo.

El Sacerdocio de Melquisedec es llamado Sacerdocio mayor y se otorga por la imposición de manos por aquellos que tienen la autoridad a los miembros varones mayores de 18 años considerados dignos y presentados a la congregación. El otro sacerdocio, llamado el Sacerdocio menor es el de Aarón o Levítico y se otorga a los miembros recién conversos o a los jóvenes de 12 años a 17 años.

Jesucristo, después de su resurrección, fue hecho Sumo Sacerdote «según el orden de Melquisedec» Hebreos 6:20

Melquisedec jamás habría cumplido su misión de Sumo Sacerdote sin haber muerto por los pecados del mundo y haber resucitado nuevamente. Es función del sumo sacerdote conducirnos hacia el camino de salvación.

ANTES QUE LA LÁMPARA SE APAGUE

Salió Israel a encontrar en batalla a los filisteos y fue vencido, hirieron a cuatro mil hombres y cuando volvió, los ancianos dijeron: Traigamos a nosotros el Arca del Pacto de Jehová, para que viniendo con nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos. 1 Samuel 4:2-18 y trajeron el Arca del Pacto de Jehová de los ejércitos, cuando llegó todo Israel gritó con tan gran júbilo que la tierra tembló; y los filisteos tuvieron miedo, decían: ha venido Dios al campamento ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos?; pero sed hombres y pelead; y los filisteos Pelearon e Israel fue vencido, y huyeron cada cual a sus tiendas.

Cayeron de Israel treinta mil hombres de a pie, y el Arca de Dios fue tomada, y corriendo de la batalla un hombre de Benjamín, llegó el mismo día, rotos sus vestidos y tierra sobre su cabeza: yo vengo de la batalla, he escapado hoy del combate, Israel huyó delante de los filisteos, gran mortandad en el pueblo y el Arca de Dios ha sido tomada.

La historia de las guerras del pueblo judío es muy compleja, pero ¿qué es la “luz de Israel?

Una vez cuando David y sus hombres estaban en lo más reñido de la pelea, a David se le acabaron las fuerzas y quedó exhausto, un descendiente de los gigantes había acorralado a David y estaba a punto de matarlo. Pero Abisai, llegó al rescate de David y mató al filisteo. Entonces los hombres de David declararon: No volverás a

salir con nosotros a la batalla ¿Por qué arriesgarnos a que se apague la luz de Israel?

Varias biblias coinciden en que Samuel sugiere que la antorcha es David!

  • No sea que se apague la antorcha de Israel.
  • No sea que alguien lo mate y se apague la lámpara de Israel.
  • Nunca más debes salir a la batalla con nosotros, para no apagar la lámpara de Israel.
  • ¿Por qué arriesgarnos a que se apague la luz de Israel?
  • Porque no mates la lámpara de Israel.

“Hay que traer ‘el arca del pacto, la presencia de Dios nos asegurará la victoria?”.

Pero algo no estaba bien, pues nuevamente fueron derrotados y habían muerto treinta mil hombres en batalla y lo peor es que el Arca les fue robada por los enemigos de Israel.

El Arca de la presencia de Dios no era un amuleto de la suerte que podían ponerla en medio de la batalla y obtener victorias.

Muchas veces sólo recurrimos a Dios en momentos de desesperación, de incertidumbre o sólo para pedir su benevolencia.

Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, vino Jehová 1Samuel 3:3, Dios le dijo a Samuel: “Necesito hablar contigo antes que la lámpara se apagué”.

La lámpara no se enfría de la noche a la mañana sino que hay un momento donde Dios habla para darnos una oportunidad.

Si Dios nos da una oportunidad de CAMBIAR antes que la lámpara se apague del todo. Es el Espíritu Santo diciéndonos: “Sigo tenaz contigo, no te voy a dejar, sigo creyendo en ti pero es necesario que cambies lo que tú sabes que debes cambiar”. La tolerancia empieza con pequeñas cosas, Dios quiere algo grande con nosotros, pero nosotros mismos podemos apagarlo si es que no cambiamos.

Somos permisivos con la ira, somos permisivos con los celos, con la envidia, permisivos con el orgullo o con actitudes incorrectas, somos permisivos con las cosas que vemos, oímos o hacemos… y es así como el enemigo empieza a poner pequeñas dosis de veneno en nuestro corazón.

Creemos, que por traer el “Arca” estamos bien con Dios, no podemos reemplazar con el Arca lo que debemos solucionar en nuestra relación con la divinidad. La comunión con Dios no se reemplaza con nada… ni con servicio, ni con alabanza, ni con muchas ofrendas.

Razones por las que la lámpara se apaga:

  1. un mal hábito es un veneno paralizador:
  2. La falta de oración vuelve nula tu conexión con Dios. La oración no es una puerta de emergencia, es un estilo de vida.
  3. Cuando no das un paso de fe.

La lámpara es lo que Dios tiene para ti en un futuro: tus sueños cumplidos.

Antes que la lámpara se apague, reacciona! Aun cuando sepamos que sólo Dios puede volver a encender nuestra lámpara.

¿Qué tan cerca sientes a Dios? Cuando me acerco al Símbolo de la Orden, con entusiasmo, dedicación y respeto; pienso en el cumplimiento de mis deberes.

Y es la presencia de Dios lo que hace que un Sacerdote Caballero Templario camine con lámpara encendida en el corazón.

Antes que la lámpara se apague, búscalo a él fervientemente.

Antes que la lámpara se apague, quédate con él cuando todos se vayan. Antes que la lámpara se apague, dile: “Enciéndeme”.

David fue un hombre guerrero, los que se unían a él veían al líder. Era el que los saca a la guerra y nos regresaba de ella. Su vida y acciones traían bienestar a su pueblo.

Es ese hombre que enfrentó a un gigante y lo venció.

David está en las alturas, está en el símbolo, ha llegado después de un largo camino… estamos ahí con él después de pasar la vida, el camino de retorno.

La guerra es en la presencia de Dios… es una guerra espiritual.

Nos atacarán los antivalores. Siempre (los impíos… el ateo… la desesperación… la incertidumbre… la inseguridad…. La desmoralización…) volverá a atacar al pueblo de Dios.

Nuestro compromiso hará que no se apague la luz de Israel. Que no se pierda la descendencia de David.

“Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas” Éxodo 27:20 jamás debemos olvidar el aceite.

Jehová es la lámpara… por amor a Jehová doy la lámpara… la lámpara de Jehová es el espíritu del hombre

Es el aceite el que mantiene viva la luz de la lámpara, jamás debe terminar el aceite, ese aceite es el combustible, como lo es la logia, el taller el capítulo, en fin. Nuestra augusta orden.

He cumplido Sumo Sacerdote.

S.C.T. Pedro Crespo Alvizuri